La celiaquía afecta aproximadamente al 1% de la población mundial, y aunque cada vez más personas son diagnosticadas, aún existen muchos aspectos desconocidos sobre esta enfermedad. Se trata de una alteración en la permeabilidad intestinal provocada por la ingesta de gluten, que desencadena una serie de síntomas y complicaciones. Para quienes padecen celiaquía, seguir recomendaciones para la salud es fundamental para evitar problemas graves a largo plazo y mejorar su calidad de vida. En este artículo, exploraremos las mejores recomendaciones para la salud en personas con celiaquía, ayudando a comprender cómo llevar una dieta libre de gluten y manejar los desafíos asociados con esta enfermedad.

¿Qué es la celiaquía?
El 1% de la población mundial padece celiaquía, aunque aún es una enfermedad con muchos aspectos por descubrir.
Todo comienza en el intestino delgado, donde se lleva a cabo la importante tarea de absorber los nutrientes. Las vellosidades intestinales, pequeñas proyecciones en la superficie del intestino, son fundamentales en este proceso. Sin embargo, el consumo de gluten —una proteína presente en el trigo, la cebada y el centeno— daña estas vellosidades, provocando inflamación intestinal y dificultando la correcta absorción de nutrientes. Esto es, a grandes rasgos, lo que ocurre en el cuerpo de una persona con celiaquía.
“La enfermedad celíaca se define como una alteración en la permeabilidad intestinal debido a la ingesta de gluten, sustancia que desencadena una respuesta similar a una reacción alérgica”, explica el Dr. Raúl León Barúa, especialista en gastroenterología.
La celiaquía se presenta en personas de todas las edades y en diferentes partes del mundo. Sin embargo, los grupos con mayor predisposición a desarrollarla son aquellos con ascendencia europea y quienes tienen familiares cercanos diagnosticados con la enfermedad, señala el gastroenterólogo.
Signos de la celiaquía
Los síntomas más comunes de la celiaquía incluyen diarrea, dolores abdominales, molestias digestivas, pérdida de peso y erupciones en la piel. Sin embargo, estos síntomas varían significativamente de una persona a otra. Por ejemplo, algunos pacientes experimentan estreñimiento en lugar de diarrea. También pueden presentarse falta de apetito, fatiga, náuseas y vómitos. En algunos casos, los problemas emocionales, como la ansiedad, la irritabilidad, la pérdida de interés y los trastornos del sueño, son frecuentes.
La celiaquía también puede provocar dificultades en la absorción de nutrientes, lo que conlleva complicaciones secundarias como menor crecimiento en niños, pérdida del esmalte dental, osteoporosis, artritis y anemia. Los daños intestinales causados por la enfermedad incluso pueden estar relacionados con un mayor riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer, como el de intestino, esófago o estómago.
Algunas personas muestran los síntomas desde muy temprana edad, mientras que otras pueden consumir gluten durante años sin manifestar síntomas evidentes. Esta variabilidad en los síntomas complica el diagnóstico, ya que la enfermedad puede ser confundida con otros problemas de salud, especialmente gastrointestinales. Además, se estima que alrededor del 40% de las personas con celiaquía no presentan síntomas, lo que retrasa aún más el diagnóstico, según explica Geraldine Maurer, nutricionista y presidenta de la Asociación de Celíacos del Perú.
Para un diagnóstico certero, se requieren análisis de sangre que verifiquen la presencia de ciertos anticuerpos y alteraciones, como la disminución de la vitamina B12, detalla el Dr. León. En algunos casos, también es necesario realizar una biopsia del intestino delgado para confirmar el diagnóstico.
Tratamiento para la celiaquía
La celiaquía es una enfermedad crónica, lo que significa que no tiene cura, pero puede controlarse mediante una dieta libre de gluten. Esto implica evitar el trigo, la cebada, el centeno y todos los productos que contengan estos ingredientes.
«No se necesitan medicamentos, excepto en las fases iniciales para aliviar los síntomas como el dolor abdominal o la diarrea, o cuando es necesario tratar complicaciones secundarias, como la anemia», explica el Dr. León.
Sin embargo, seguir una dieta estricta sin gluten no siempre es fácil. Muchos alimentos envasados contienen gluten, aunque no siempre lo indican en sus etiquetas. Geraldine Maurer advierte que, en Perú, no existen laboratorios capaces de detectar la presencia de gluten en productos alimentarios, lo que complica el cumplimiento de las normativas de etiquetado.
Otro desafío es la contaminación cruzada, que ocurre cuando alimentos libres de gluten entran en contacto con trigo, cebada o centeno durante la preparación. Los celíacos deben tomar precauciones al manipular, almacenar y preparar sus alimentos para evitar contaminaciones. Por ejemplo, es recomendable que el celíaco tenga su propio envase de mantequilla o mermelada para evitar la contaminación con migas de pan.
Además, algunos productos no alimentarios, como lápices labiales, pastas de dientes o ciertos medicamentos, pueden contener gluten. «Las empresas deberían ser más claras al proporcionar información en sus etiquetas, ya que el término ‘excipientes’ puede incluir gluten», advierte Maurer.
Mejora con la dieta sin gluten
Al seguir una dieta libre de gluten, el cuerpo comienza a sanar naturalmente. En los niños, las mejoras suelen notarse en unas tres semanas, mientras que en los adultos pueden tardar hasta diez semanas. Es crucial seguir la dieta de por vida y de manera estricta, ya que incluso una pequeña cantidad de gluten puede desencadenar nuevamente la inflamación intestinal y la reaparición de los síntomas.
Seguir una dieta sin gluten requiere mucha disciplina, pero es esencial para mantener la celiaquía bajo control y evitar las complicaciones.
Alternativas sin gluten
El pan y las galletas son dos de los alimentos más difíciles de sustituir para los celíacos. Aunque es complicado replicar el sabor del pan hecho con harina de trigo, existen opciones como el pan de harina de camote o arroz. Sin embargo, es importante asegurarse de que el pan de maíz no contenga trazas de trigo, ya que algunas panaderías lo mezclan con harina de trigo.
Avena y celiaquía
Existe cierta controversia sobre el consumo de avena por parte de las personas con celiaquía. Aunque durante mucho tiempo se creyó que la avena no contenía gluten, estudios recientes han demostrado que puede contaminarse durante su procesamiento en equipos que también manejan trigo. Por esta razón, muchos médicos y nutricionistas recomiendan evitar la avena en la dieta de los celíacos.
El gluten oculto
El gluten puede estar presente en muchos productos de manera no evidente. Para identificar el «gluten oculto», es importante leer las etiquetas de los productos y evitar aquellos que contengan ingredientes como proteína vegetal, malta, extracto de malta, jarabe de malta, almidón o sémola. En cambio, los productos que llevan el símbolo internacional de «libre de gluten» son seguros para su consumo.
Conclusión:
Mantener una dieta libre de gluten es el tratamiento esencial para las personas con celiaquía. A pesar de los retos, como la contaminación cruzada y el gluten oculto en productos no alimentarios, con la debida precaución y planificación es posible llevar una vida saludable. Siguiendo estas recomendaciones para la salud en personas con celiaquía, se pueden minimizar los síntomas y complicaciones, mejorando significativamente la calidad de vida de quienes padecen esta enfermedad crónica.

Preguntas y respuestas sobre Recomendaciones para la salud en personas con celiaquía

- ¿Qué es la celiaquía?
- La celiaquía es una enfermedad que afecta al intestino delgado, donde el consumo de gluten daña las vellosidades intestinales, impidiendo la correcta absorción de nutrientes. Esto provoca inflamación y varios síntomas.
- ¿Qué causa la celiaquía?
- La celiaquía es causada por la ingesta de gluten, una proteína presente en el trigo, la cebada y el centeno, que provoca una respuesta inmune que daña el intestino delgado.
- ¿Cuáles son los síntomas más comunes de la celiaquía?
- Los síntomas más frecuentes son diarrea, dolores abdominales, pérdida de peso, fatiga, náuseas, vómitos y erupciones en la piel. Sin embargo, algunos pacientes pueden experimentar estreñimiento en lugar de diarrea.
- ¿Cómo se diagnostica la celiaquía?
- El diagnóstico se realiza mediante análisis de sangre para detectar anticuerpos específicos y deficiencias de nutrientes como la vitamina B12. En algunos casos, se requiere una biopsia del intestino delgado.
- ¿Cuál es el tratamiento para la celiaquía?
- El tratamiento consiste en seguir una dieta estricta libre de gluten de por vida. No se necesitan medicamentos, salvo para tratar complicaciones como la anemia o el dolor abdominal.
- ¿Cuáles son los principales desafíos para las personas con celiaquía al seguir una dieta sin gluten?
- Los principales desafíos incluyen la contaminación cruzada, el gluten oculto en productos no alimentarios y la falta de claridad en el etiquetado de productos envasados.
- ¿Existen alternativas seguras para los celíacos en cuanto a pan y galletas?
- Sí, existen alternativas como el pan hecho con harina de camote o harina de arroz, aunque es importante asegurarse de que el pan de maíz no contenga trazas de trigo.
- ¿Es segura la avena para las personas con celiaquía?
- La avena puede no ser segura para los celíacos, ya que puede contaminarse con gluten durante su procesamiento en los mismos equipos que se usan para tratar el trigo.
- ¿Qué precauciones deben tomar los celíacos para evitar el gluten oculto?
- Los celíacos deben leer las etiquetas y evitar productos con ingredientes como proteína vegetal, malta, almidón o sémola. Es recomendable consumir productos con el símbolo «libre de gluten».
- ¿Qué sucede si una persona con celiaquía consume gluten accidentalmente?
- Incluso una pequeña cantidad de gluten puede causar inflamación en el intestino y reactivar los síntomas, además de aumentar el riesgo de complicaciones a largo plazo
Ref. para Recomendaciones para la salud en personas con celiaquía:
Artículo publicado por Seguros Rimac
Pag. web: Celiaquia

