¿Te encuentras aumentando de peso en momentos de estrés? ¿Le temes al aburrimiento porque sabes que simplemente comerás para pasar el tiempo? Estos son solo algunos de los síntomas del exceso emocional.
Los comedores emocionales son aquellas personas que comen para disminuir la intensidad de algún malestar o preocupación mediante la recompensa que les da comer[1]. Esto suele presentarse cuando ya se ha comido y se sigue «picando» algunos alimentos, como botanas o dulces[2]. La alimentación emocional no soluciona los problemas emocionales, de hecho, en la mayoría de los casos puede hacer sentir peor[3]. Para evitar ser un comedor emocional es importante conocer la diferencia entre hambre física y hambre emocional[4]
Si cree que puede sufrir este trastorno alimentario relativamente común, aquí hay algunos signos y síntomas que pueden ayudarlo a identificar si esto es con lo que está luchando o no.
Comer sin sentido
Si tiene un trastorno por atracón o un problema emocional de comer en exceso, es posible que se meta la comida y ni siquiera la pruebe o se dé cuenta de lo que está haciendo. Es como si estuvieras «fuera de sí» y simplemente te metieras comida en la boca sin pensar.
Sentimientos de culpa y vergüenza
Muchas personas con trastornos emocionales por comer en exceso se sienten realmente avergonzadas y odiadas consigo mismas después de haber terminado con un atracón de comida. El problema, por supuesto, es que estos sentimientos negativos pueden hacer que busques más comida para sentirte cómodo.
Comer en secreto
Debido a la vergüenza, muchos comedores emocionales comerán en privado, reservando sus comidas «traviesas» para cuando nadie esté mirando.
Siempre en mi mente…
¿Piensas en comida todo el tiempo? ¿Se siente ansioso por la perspectiva de salir de casa sin bocadillos o dinero para comprar comida? Pensar constantemente en la comida (obsesión por la comida) puede ser una señal de que tienes un trastorno emocional por comer en exceso.
Sentirse enfermo
A veces, los comedores emocionales comen y comen para consolarse y luego se sienten enfermos. Obviamente, esta es la forma en que su cuerpo le dice que ha comido mucho más de lo que es bueno para usted; pero para los comedores emocionales, esta enfermedad no impide necesariamente el próximo atracón.
Identifique sus factores desencadenantes
Comer en exceso emocionalmente generalmente se desencadena por algo: emociones, sí, pero a veces necesitamos ser más específicos que eso. Identificar sus factores desencadenantes personales puede contribuir en gran medida a ayudarlo a superar el trastorno. Las categorías básicas de activación incluyen:
- Emocional: comer para aliviar el aburrimiento, el estrés o la ansiedad.
- Psicológico: puede comer en respuesta a pensamientos negativos y autodestructivos.
- Ambiental/Situacional: puede comer simplemente porque la oportunidad está ahí. También en esta categoría se encuentra el hábito de comer mientras se realiza otra actividad, como leer o ver la televisión.
¿Alguno de estos signos y síntomas te describen? Si es así, no se desespere: hay opciones de tratamiento disponibles para los comedores emocionales. Consulte con su proveedor de atención médica para obtener asesoramiento sobre terapeutas o especialistas en su área.
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