Cuando el alcohol inunda nuestro sistema, el hígado comienza a formar depósitos anormales de grasa. Esto causa inflamación y cicatrización; finalmente, el tejido sano del hígado se sustituye por tejido cicatrizado. Y es entonces cuando el hígado deja de funcionar y lo que se requiere en este punto es un trasplante.

Pero el alcohol no es el único factor – hay hábitos más comunes que pueden conducir a la misma enfermedad.

Otro tipo de enfermedad hepática que está emergiendo, es la llamada esteatohepatitis no alcohólica, o hígado graso no alcohólico. Es causada por  el sobrepeso u obesidad y el consumo de demasiada azúcar y carbohidratos procesados, acompañado con un estilo de vida sedentario y unido a los componentes de el síndrome metabólico. Se está convirtiendo rápidamente en el número uno de la enfermedad que requieren trasplantes de hígado .

Esta enfermedad del hígado graso afecta al 33 por ciento de la población en Estados Unidos, incluyendo 6 millones de niños. De hecho, es la principal condición del hígado en los niños.

El Hígado graso no alcohólico es un factor de riesgo independiente para la enfermedad cardiovascular, y la evidencia reciente muestra que muchos pacientes que sufren de esto son más propensos a terminar muriendo de  insuficiencia cardíaca antes que de una enfermedad hepática.

higado graso

Es posible que no sepa que la tiene

La parte más aterradora es que si lo tiene, es probable que no lo sabe.

El Hígado graso no alcohólico no produce  síntomas reveladores como se presenta con la enfermedad cardiovascular. No hay dolores en el pecho para indicar que el órgano está en problemas. La buena noticia, sin embargo, es que no es difícil de diagnosticar y es posible su reversión.

¿Qué puede hacer hoy para comenzar a tener  un estilo de vida adecuado para su hígado?

  • Reducir su consumo total de azúcar, de las fuentes mas comunes como el caramelo, a los menos habituales, como galletas o aderezo para ensaladas.
  • Aumentar el color.Coma más plantas que tengan colores vivos con tonos de verde, rojo, naranja y morado.
  • Aumentar el consumo de ácidos grasos omega 3 del pescado salvaje, la chía y las semillas de lino y las nueces.
  • Beber menos.
  • Por último, comenzar a moverse. Levantarse del sofá, y el objetivo es dar 10.000 pasos al día.

Todos estos han sido asociados con un menor riesgo de desarrollo  del hígado graso no alcohólico. Mientras tanto, si usted siente que está en riesgo, es bueno consultar con un especialista o dietista y empezar a darle a este  órgano más atención.

Referencia: www.today.com/parents/boy-who-lost-leg-cancer-happily-adopts-dog-3-legs-t109050

 

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