ACELGA (Beta vulgaris)

La acelga es una planta que se incluye en la familia de las Quenopodiáceas, especies de plantas propias de las zonas costeras o de terrenos salinos templados.

ORIGEN DE LA ACELGA
Existen documentos que prueban que ya en el siglo V a.C. los griegos utilizaban la acelga como un alimento en su dieta. Parece ser que fueron los árabes quienes, a partir de la Edad Media, comenzarón a cultivarla y descubrieron las auténticas propiedades medicinales y terapéuticas de esta planta.
La acelga presenta una diversidad limitada. Esto se refleja en el escaso número e variedades cultivadas.

PROPIEDADES NUTRITIVAS DE LA ACELGA

La acelga constituye un alimento rico en nutrientes reguladores, como ciertas vitamínas, sales minerales y fibra. Es una de las verduras más abundantes en folatos (vitamina
que debe su nombre del latín folium, hoja), con cantidades sobresalientes de beta-caroteno (provitamina A) Y discretas de vitamina C. Sus hojas verdes más externas son las más vitaminadas.
En la acelga, el mineral más abundante con diferencia es el potasio Sin embargo, esta verdura destaca respecto al resto por su mayor contenido en magnesio, sodio (responsable en parte de su marcado sabor), yodo, hierro y calcio.propiedades de la acelga
Composición por 100 gramos de porción comestible (cruda)

propiedades de la acelga

USO MEDICINAL DE LA ACELGA
La acelga goza de numerosas aplicaciones medicinales y alimenticias, por ser refrescante, digestiva, laxante y diurética.

Exceso de peso
Por su escaso valor energético, la acelga constituye un alimento idóneo para preparar platos de verduras, recomendables en especial, para quienes una dieta de adelgazamiento.
Mujeres embarazadas y niños
Por su excelente contenido de folatos, es una opción fundamental en la alimentación de la mujer embarazada
Prevención de enfermedades
El betacaroteno destaca en la composición de la acelga, lo que la convierte en una verdura recomendada para quienes tienen un mayor riesgo de sufrir carencias de
vitamina A.
Potencia el sistema de defensas
En las últimas décadas se han acumulado pruebas que avalan la existencia de una serie de acciones biológicas de los carotenoides entre las que se incluyen efectos beneficiosos sobre el sistema inmunológico. Asi, dichas sustancias se alzan como un importante apoyo para aliviar enfermedades carenciales y situaciones patológicas.
Laxante y diurética
Por su riqueza en fibra, la acelga presenta propiedades laxantes, por lo que previene o mejora el estreñimiento. Por su abundante contenido en agua y potasio, resulta diurética, lo que es beneficioso en un buen número de afecciones, como la hipertensión, retención de líquidos y oliguria (producción escasa de orina), entre otras.
Cálculos renales
Las verduras suelen tener en su composición sustancias orgánicas que se denominan antinutritivas porque interfieren la absorción de otros nutrientes. En la acelga destaca la presencia de ácido oxálico, que tiene la capacidad de formar en el intestino un complejo con minerales como el calcio y el hierro que impide su absorción. Esta misma sustancia es la responsable de que la acelga se recomiende consumir con moderación a quienes tienen tendencia a formar cálculos renales y artritis.
Anemia
La falta de hierro o de ácido fólico se relaciona con distintos tipos de anemia. En la acelga sobresalen estos nutrientes, lo que hace que sea interesante para incluirla en caso de anemia. Si se toma cruda en ensalada, su contenido natural en vitamina C favorece la absorción de hierro.
Buena para la vista
El mecanismo que explica la relación de la vitamina A con la vista se relaciona con una forma activa de dicha vitamina, el 11-cis-retinal.
Buena fuente de yodo
La deficiencia de yodo en el feto se asocia con una mayor incidencia de abortos espontáneos, defectos del desarrollo psicomotor e incluso cretinismo. El hipotiroidismo congénito afecta al desarrollo físico y mental. Acelgas, remolachas, ajos o puerros, entre otras, son buena fuente de yodo.

Modos de uso:
Se han de seleccionar las acelgas de hojas frescas, tiernas e intactas, de color verde uniforme y brillante y de pencas duras. Las acelgas con hojas muy grandes, ásperas, de color verde amarillento y con tallos fibrosos advierten de que la planta ya ha florecido o está a punto de hacerlo, lo que hace que sus pencas desarrollen un sabor muy amargo. Rechace también las hojas blandas (señal de deterioro) o marchitas o las que presentan evidencia de daño causado por insectos. La acelga es una verdura de vida corta. Por ello, conviene consumirla en 2 ó 3 días desde su recolección.

Estómago, inflamaciones de la vejiga, del duodeno. Las hemorroides, hígado: Infusión de 30 gramos de hojas de acelga en 300 mI de agua. Tomar 3 tazas al día.

Úlceras, llagas, almorranas: ;Aplicar hojas frescas sobre la parte afectada Quitan el dolor y disminuyen la inflamación.
Como diurético, depuración y los riñones:
Comerla de preferencia en las comidas en forma de ensalada, cocida al vapor o para aumentar su efectividad puede tomarse el zumo crudo.
Piel, úlceras, llagas, heridas, reumatismo:
Por su poder emoliente es de gran valor para aliviar el escozor y las enfermedades de la piel, suelen usarse cataplasmas preparados con una pasta hecha macha-
cando las acelgas. Para el reumatismo, agregar apio a este cataplasma. Aplicar varias veces al día.
Cálculos:
Tomar en ayunas un vaso de zumo de acelga y zumo de berro a partes iguales.
Estreñimiento:
Como laxante en casos de estreñimiento severo, tomar medio vaso de zumo de acelga con una cucharada de aceite de oliva .
Disentería, hemorragias uterinas:
Tostar los frutos de la acelga de igual manera a que se tuesta y se muele el café, tomar una cucharada del polvo en infusión.
Colon: Tomar las hojas cocidas sin sal, combate los catarros del colon.
Fiebre:
La acelga triturada junto con corteza de malva y manzanilla es de gran ayuda en los estados febriles del organismo.

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